Thursday, September 21, 2006


IPOPÓ


Ha llegado ProMETEo entre sueños. Es un tipo raro (griego, antiguo y mitológico dice) pero entre mi sueño fisiológico y el etílico me ha dicho unas palabras, no soy capaz de diferenciar en cual de los dos tipos de sueños, y me ha dejado un gadget.

Lo primero que he hecho, antes incluso de ducharme y masturbarme, ha sido consultar en un diccionario el significado de la palabra gadged. Soy una persona con estudios primarios, comportamientos de igual tipo y sin gustos refinados, así que una palabra que contuviera dos “g” se escapaba a mis conocimientos lingüisticos. Tras varias consultas, se han alargado y me he duchado y masturbado antes de finalizar la búsqueda, he encontrado un significado que mi abuela pueda entender: cachivache.

Las extrañas palabras fueron más o menos las que siguen:

- Te visitaré desde el futuro –algo que me extrañó pues dijo que era griego antiguo, pero ser mitológico debe tener estas cosas, o de estar yo borracho – y te dejare un gadget desde aquel tiempo del que vengo. Deberás probarlo e informar al mundo de su utilidad.

Yo, que empezaba a estar lúcido, dije una palabra. Solo una palabra:

- ¿Eh?

Su respuesta perdió la finura de los primeros momentos.

- Que lo pruebes ostias y pongas tus experiencias en un blog
- ¿Eh?

Observe el lector como me iba despejando poco a poco, muy poco a poco y como al parecer los seres mitológicos, griegos y antiguos no disponen de mucha paciencia, me dio un gracioso golpe para infundirme sabiduría. Resultado: dos dientes perdidos, ojo amoratado tendiendo al negro pero eso si, noto como si uno de mis hemisferios cerebrales tendiese a funcionar.

Cuando recuperé el sentido, el común sigue estando en paradero desconocido, encontré que ProMETEo me tendáa la mano con una cachivache de forma aplanada y cuadrada en su mano. Colgaba de una especie de cinturón negro y de material ajustable y elástico.

- Póntelo en la cintura con el cuadro en el ombligo
- Pero…
- No, no te preocupes, no emite radiaciones perjudiciales para tus espermatozoides o que agraven tus disfunciones eréctiles
- ¿Eh?
- Veo que el golpe de inteligencia no tiene efectos inmediatos, o quizá necesites otro.

Resultado: la nariz rota por cuatro sitios, dos dientes mas y unos aullidos que hicieron despertar a mi madre, la cual al verme con un griego, antiguo y mitológico en la habitación dudó de mis orientación sexual. Realmente no le hizo duda, la hizo cambiar sin duda alguna.

El caso es que al volver en mí me encontré con el cachivache atado a mi (quizá la postura de ProMETEo poniéndome en cinturon hicieron que mi madre cambiara de opinión sobre mi orientación esa), y lúcido como estaba pregunté:

- ¿Y ahora que?
- Esto que te acabo de instalar es un Detector de Carga Intestinal Digital (DCID). Se encarga de evaluar, sopesar y determinar si necesitas evacuar los residuos orgánicos sólidos procedentes de la digestión o es un dolor abdominal. Y por supuesto reproductor de MP3.
- Vamos, que es capaz de decirme si me cago o me duele la tripa.
- Exacto: Cuando es un dolor lo que tienes, la pantalla se pone de color rojo. Si tienes ganas de….
- ¿Cagar?, joder que finos eres
- Pues eso, se pone de color marrón, color decidido por nuestro departamento de asociación visual, y te indica cuanto tiempo te queda antes de depositar tus residuos en lugar higiénico. O por el contrario depositar en el suspensorio genital. Cuando todo esta normal, el color elegido es el verde.
- Muy bien, muy bien. Tengo dos preguntas. La primera: ¿Cómo carajo pruebo esto?
- La prueba del gadget, consiste en salir a correr y determinar los resultados
- ¿Correr? Creo que no habéis elegido al tío adecuado.
- ¿La segunda pregunta?
- Bueno, como sigo pensando que esto es un sueño etílico no se si debo hacerla, pero ¿por esto pagan?

Y ProMETEo desapareció como si fuera mi jefe cuando abordamos ciertos temas.

Bueno, algún beneficio sacaré de esto, pensé yo. Así que me puse los pantalones cortos de gimnasia del instituto que me apretaba el escroto contra la pelvis y me rebosaban la panza sobre el resto del mundo. Las zapatillas Paredes que tuve que dejar un par de agujeros de los cordones sin abrochar, no sabia que los pies engordaban. Una camiseta que me trajo mi hermano que ponia “Kang gong shuei, gin yang” y que según ponia la etiqueta venia a significar “alguien que ha estado en Tailandia se ha acordado de mi y me ha traido esta camiseta.” Antes de salir cargue la banda sonora de las series de los sabados por la tarde para ir escuchando mientras llevaba a cabo mi aventura atlética

Bueno, pues llegó la hora de esperar a que no vea a nadie por la calle asi la sensación de ridículo y fracaso solo la veré yo en los cristales de los escaparates.

Los primeros diez segundos no fueron mal del todo, aunque miré algo así como tres veces la pantalla que seguía verde.

En un puerto

Al los veinte segundos empezaba a tener problemas musculares, respiratorios y cardiacos. La pantalla seguía verde.

Italiano

A los treinta segundos perdí el hígado y un riñón, que se negaron a funcionar. La pantalla seguía verde.

Al pie de las montaaaaaaañas

A los treinta y tres segundos tuve que sacarme los pantalones cortos, dejando marcas cual chorizo extremeño en mis gorditas y sonrosadas piernas, y agacharme en el primer portal cuya luminosidad era adecuada para mantener el anonimato mientras realizaba un acto ominosos, delictivo, líquido y maloliente como el que estaba realizando.

A los dos minutos de empezar a correr paré en el bar del barrio a tomar un carajillo.

A los tres minutos y cuarenta y tres segundos la pantalla se puso marrón.

A los tres minutos y cuarenta y siente segundos el DCID descansaba con la pantalla apagada en el fondo de una copa de Coñac 103.

Una vez contada mi experiencia procedo a hacer un breve informe sobre las prestaciones del DCID.

El Ipopó tiene un diseño futurista y minimalista. Útil para personas sin premuras de vaciado intestinal, pero lento en dar información cuando la soltura es una de las características del usuario. No es impermeable y reacciona muy malamente al contacto con el alcohol

Estoy tumbado en la cama, pensando en Paz Vega y esperando con un bate de baseball que llegue ProMETEo.
PD: La imagen que figura en este post corresponde a una obra de Antonio López. espero que su magna obra no se vea empañada por este lamentable personajillo.